Monte Patria es una zona dedicada a la agricultura. Sus habitantes crecieron a trabajando la tierra, cosechando uvas, tomates y porotos, entre otras. Sin embargo, con el tiempo el paisaje se transformó en un escenario árido y gris debido una sequía que ha azotado a la comuna por más de una década. Sus habitantes han debido abandonar su pueblo en busca de mejores oportunidades.
Se estima que más de 5.000 personas han migrado de Monte Patria desde que se intensificó la sequía. La escasez de agua y una significativa merma en la producción agrícola han obligado a una porción importante de sus habitantes a salir de la comuna en busqueda de alternativas laborales, convirtiéndose así en los primeros migrantes climáticos del país, según el informe “Migraciones, ambiente y cambio climático” de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Cristián Retamal, experto en migración ambiental, estable un vínculo entre el fenómeno migratorio y los efectos del cambio climático en Chile. El profesional sostiene que existen situaciones similares a la de Monte Patria en otras zonas del país, dada su alta vulnerabilidad frente a los cambios climáticos. Por ejemplo, el 50% del territorio de la Región de Valparaíso ha sido afectado por la sequía, y de sus 38 comunas, en 23 rige un decreto de escasez hídrica. Particularmente en Petorca y La Ligua, donde el déficit de agua ha sometido a sus habitantes a una crisis que equivaldría a dejar al Gran Santiago sin el recurso por cuatro meses.
Lo mismo ocurre en las zonas que rodean al desierto entre Atacama y Coquimbo. Se proyecta que estas zonas sufrirán una reducción importante en la oferta de agua y nieve, cuya caída anual podría disminuir incluso 30% durante este siglo. En Chile el cambio climático se ha asociado a varios efectos, uno es la sequía. Las proyecciones señalan que en la zona centro y, especialmente en la zona cordillerana, habrá una disminución considerable del agua disponible, por lo que el desierto de Atacama se trasladará hacia la zona central y como consecuencia será el limite sur del desierto más árido del mundo.
Durante el siglo XX, las precipitaciones han descendido provocando una reducción entre el 20% y 30% de los montos anuales de lluvia. También registra un aumento de las temperaturas mínimas y una reducción de las máximas, modificando con ello los regímenes térmicos del verano y el invierno. Estas tendencias son claras entre Santiago y Copiapó
Con un promedio de precipitaciones de entre 80 y 100 milímetros anuales, la situación de sequía en Monte Patria ha sido declarada alarmante. Cada año la comuna enfrenta un periodo seco de ocho a nueve meses, siendo las lluvias escasas e irregulares, situación que los referentes comunales han graficado al expresar que en ciertos sectores del municipio ha habido momentos en los que no hay agua ni para beber. El 83% de su economía depende de la producción de la tierra, por lo que esta reducción del recurso hídrico disminuye los ingresos originados de los cultivos.
Según una encuesta realizada por la OIM a 180 hogares pertenecientes a los sectores más afectados por la sequía en Monte Patria, el 49,5% de los habitantes estaría dispuesto a desplazarse a otras partes del país con mejores oportunidades de empleo y disponibilidad de recurso hídrico. Solo el 21% se quedaría en la zona. Según declaró la Oficina de Intermediación Laboral del municipio, 6.000 trabajadores se han trasladado desde la agricultura a la minería y los servicios durante los últimos años.
Los jóvenes migran a otras ciudades -buscando oportunidades en mineria principlamente– dejando atrás a ancianos y niños que siguen viviendo en el campo gracias a las remesas de dinero que envían. Esto podría terminar en un despoblamiento rural irreversible si no se encuentra otra forma de hacer sustentable la vida rural.



luis pizarro gonzález
Presidente de Directorio ACER
Asociación de Canalistas del Embalse Recoleta